domingo, 11 de diciembre de 2011

Cuenta Perdida

Como me hubiera gustado que caminaras conmigo, me gusta caminar, me hubiera gustado atar mi mano con tu mano una vez mas y dar una vuelta por el Victoria Park, una vuelta chiquita para luego regresar al inicio de nuestros inicios. A un beso enamorado, a una mirada tierna pero fingida, a recargar mi cabeza en tu pecho hasta escuchar la ansiedad de tu corazón, tu rechazo, tus palabras retorciéndose a un compromiso excesivamente forzado. Yo nunca ignore nada sólo ``Love came here´´ nuestra canción, la que bailamos la que luego se volvió mi canción y mi refugio. Te la dejaba escrita en algún lugar de tu cuerpo cuando te manchaba con mis besos y  susurraba oraciones y lamentos para que nunca me dejaras, para que te aferraras a mi como yo a ti. -Si a este pago padece mi deseo. Lloraba continuamente unas veces de dolor y otras por la inercia de que me vieras llorar para esperar a que me preguntaras algo, incluso miraba a la ventana haciendo una de mis mejores escenas pero sólo una vez fuiste espectador, luego actor y participaste abrazándome y pidiéndome perdón ya después me ignorabas con una furia abierta al aire. Nunca lo entendí a solas analizaba y renegaba de mi edad, de mi condición, de mi posición. -Soy un niño un inmaduro, incongruente, estúpido y retraído, pero cuanto amor lleva mi cuerpo y cuanta pasión se me sale de los ojos y de las manos. -Estoy confundido tengo que entenderme para entenderte. No, quizás tengo que morir de amor y resucitar en tus brazos mi sacrificio ha de ser suficiente para que me mires a los ojos. No, algo mas seguir aquí sabiendo que no debo de estar y no rendirme. No, mejor irme, marcharme, huir, escapar, hacer una caminata por el Victoria Park atado a la mano de mi triste y desafortunado equipaje llevándome en la otra mano un fantasma doloroso y despiadado que habría de perseguirme por años.
Regresaste con una señal, lo intuí de inmediato, y yo ya fuerte, entero y paciente, fuerte, digno y de pie, fuerte, entregado a mi vida a cuidar de mi y a curar heridas. Fuerte restaurado. Fueron muy pocas mis palabras en el teléfono, sentía tu conversación como si me estuvieras ofreciendo un servicio el servicio de amarme y volver y recuperar y perdonar y resanar y de volver a volver, -No gracias. Fue fácil. -No gracias, lo lamento por el momento no puedo atenderte y lamento aún mas hacerte saber que no estaré en posición de atenderte nunca, gracias por tu intención. Fue fácil hubo un piquetito  en el corazón como un soplo y un poco de pudor ó vergüenza no sé bien se me calentó el cuerpo y la sangre y luego me apague, respire me enfrié, de inmediato supe que era la serenidad cargando mi cuerpo y mi amor propio. Aún no he llorado no sé si lo voy a hacer se hace de noche y mis almohadas son muy consoladoras.
Cuenta Perdida
Salvador Novo. (1904-1974) Poeta Mexicano

Nos volvimos a encontrar...
Después de tanto...
Que al mirarte
Me dio un vuelco el corazón
si tu imagen se ha borrado con mi llanto
como el llanto no apagara mi pasión.
que volvamos a empezar
que te perdone,
que no miras
que soy otro y otro tu...
si te acepto es porque quiero que me abone
la desgraciada vida la que me abrió esta herida.
La cuenta ya olvidada
la cuenta ya perdida
que no alcanzo a pagarse
con nuestra juventud.
Nuestra historia termino
nada me debes fue el encuentro
de dos seres nada mas
y los soles que alumbraron mi ventura
con el tiempo los he visto
naufragar.
que volvamos a empezar...
que te perdone,
que no miras
que soy otro y otro tu...
si te acepto es porque quiero que me abone
la desgraciada vida la que me abrió esta herida...
La cuenta ya olvidada...
la cuenta ya.... perdida
que no alcanzo a pagarse...
con nuestra juventud...
Nos volvimos a encontrar...
Después
De tanto.

2 comentarios:

  1. Para poder sentir esta canción, es condición sine quan non haberlo vivido cuando menos una vez. Que afortunado me siento de haber amado lo sufiente a Deyis, como para sentir como se hundía el pavimento cuando la volví a ver.
    Esta trama la han escrito muchos, v.gr. Pisando charcos de Joaquin Sabina.

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  2. Es verdad. Es necesario haberlo vivido. pero, todos o casi todos, especialmente los que hemos vivido más tiempo, nos hemos encontrado una y mil veces con aquellos seres que quizá nos amaron y a quienes amamos tanto.

    Un excelente poema y una interpretación única.

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